Hace poco una excelente maestra de la Universidad Católica, Amelie Abarca, nos compartió un libro sobre integración sensorial. A continuación les comparto un pequeño extracto que habla sobre sensoriomotricidad en la infancia y la niñez, que resulta muy interesante para tener en cuenta. Personalmente motiva más mi trabajo con los niños en el movimiento creativo.
"Bailarines y gimnastas desarrollan muy buena integración del cuerpo y la sensación de la gravedad por eso su movimiento es grácil. (...)
Hasta que el niño alcanza alrededor de la edad de 7 años, el cerebro es primordial mente una máquina de proceso sensorial. Esto significa que siente cosas y obtiene significados directamente de las sensaciones Un joven niño no tiene muchos pensamientos o ideas abstractas sobre las cosas: le interesa principalmente sentirlas y mover su cuerpo en relación a esas sensaciones. Sus respuestas adaptativas son más musculares o motoras, que mentales. Por esto los primeros 7 años de la vida son llamados los años del desarrollo psicomotor.

A medida que que el niño crece, las respuestas metales y sociales remplazan algunas actividades sensoriomotrices. De cualquier forma, las funciones mentales y sociales del cerebro están basadas en los procesos sensoriomotrices. La integración sensorial que ocurre en el movimiento, el habla y el juego es el trabajo de base para la integración sensorial más compleja que se necesita para leer, escribir y el buen comportamiento. Si los procesos sensoriomotores se organizan bien en los primeros 7 años de la vida, al niño se le facilitarán las habilidades mentales y sociales después"
A. Jean Ayres, Ph. D.
Sensory Integration and the Child
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